Área Quirúrgica
Revista de la Facultad de Instrumentación Quirúrgica
Fundación Universitaria del Área Andina
Rector

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Vicerrector Administrativo

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Comité Editorial

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Área Quirúrgica
Volumen 1 Número 2 Abril - Junio 2004
Bioseguridad II

Elementos de protección personal y precauciones universales de bioseguridad

Se entienden como precauciones universales el conjunto de técnicas y procedimientos destinados a proteger al personal que conforma el equipo de salud, las precauciones universales contra sangre y fluidos corporales fueron originalmente diseñados para ser aplicadas en forma universal a todos los pacientes, principalmente a los infectados de (VIH),  virus de la hepatitis B y C,  entre otros, durante las actividades de atención a pacientes o durante el trabajo con sus fluidos o tejidos corporales.

Evitar el contacto de la piel o mucosas con la sangre y otros líquidos de precaución universal, en todos los pacientes, no solamente con aquellos que tengan diagnóstico de enfermedad.  Por lo tanto se debe implementar el uso del equipo de protección personal (EPP), consiste en el empleo de precauciones de barrera con
el objeto de prevenir la exposición de la piel y mucosas a sangre o líquidos corporales de cualquier paciente o material potencialmente infeccioso.10

Para que la transmisión del VIH pueda ser efectiva es necesario que el virus viable, procedente de un individuo infectado, atraviese las barreras naturales, la piel o las mucosas, esto ocurre cuando las secreciones contaminadas con una cantidad suficiente de partículas virales libres y de células infectadas, entran en contacto con los tejidos de una persona a través de una solución de continuidad de la piel (como úlceras, dermatitis, excoriaciones y traumatismos con elementos cortopunzantes) o contacto directo con las mucosas

Las heces, orina, secreción nasal, esputo, vómito y saliva, no se consideran líquidos potencialmente infectantes, excepto si están visiblemente contaminados con sangre.  Los líquidos que se consideran como potencialmente infectantes son: (ver tabla 1)

Tabla 1. 
LÍQUIDOS DE PRECAUCIÓN UNIVERSAL

Leche materna
Líquido sinovial
         Líquido amniótico
Otros líquidos contaminados con sangre
            Líquido cefalorraquídeo
Sangre
         Líquido pericárdico
Secreción vaginal
Líquido peritoneal  
Semen
         Líquido pleural

Fuente. MINISTERIO DE SALUD.  Manual de conductas básicas en Bioseguridad. Bogotá: 1992, p.11.

Para la protección del personal  se deben tener en cuenta los siguientes elementos:

GORROS

Evitan que los microorganismos del cabello lleguen al paciente. El cabello  facilita la retención con una posterior dispersión de microorganismos que flotan en el aire de los hospitales (estafilococos, corinebacterias), por lo que se considera como fuente de infección y vehículo de transmisión de microorganismos.

Por lo tanto antes de la colocación del vestido de cirugía, se indica el uso del gorro para prevenir la caída de partículas contaminadas en el vestido, además deberá cambiarse el gorro si accidentalmente se ensucia.

VESTIMENTA QUIRÚRGICA

Todo el personal quirúrgico y aquellos que visiten las salas de cirugía procedentes de áreas restringidas, deben utilizar vestimenta quirúrgica, la cual debe estar confeccionada con un material libre de pelusas resistente a la electricidad estática y las llamas.

El personal de  salas de cirugía deberá ponerse la vestimenta quirúrgica al comienzo de cada día de trabajo y cambiárselo si se ensucia visiblemente, este consta de:

Blusa.  Es importante llevarla  metida dentro de la cintura del pantalón a fin de impedir que el frente se moje durante el lavado de manos, las mangas deben ser lo suficientemente cortas como para poder realizar un adecuado lavado de manos y brazos. "evitando la contaminación de superficies estériles durante la cirugía"

Pantalón.  Se prefieren cerrados en el tobillo a los de bordes sueltos, debido a que el cierre evita la liberación de mínimas partículas de piel y bacterias, se debe evitar que arrastren el piso ya que el polvo y las bacterias pueden contaminarlo.

CALZADO Y POLAINAS

El calzado limpio, fuerte (botas o zapatos cerrados de cuero o caucho) ayuda a minimizar el número de microorganismos que se traen al área quirúrgica y protege los pies de lesiones o salpicaduras de sangre u otros fluidos. 

Su uso se limita a las áreas quirúrgicas, se recomienda no usar sandalias, zapatos abiertos o suecos. Las polainas tienen que cubrir totalmente los zapatos, deben ser cambiadas cada vez que se salga de área quirúrgica y se colocan una vez puesto el vestido de cirugía.

GAFAS Y PROTECTORES FACIALES

Son elementos que protegen los ojos, la nariz y la boca de salpicaduras de sangre u otros fluidos. A la hora de considerar la protección ocular y facial, se suelen subdividir los protectores existentes en dos grandes grupos en función de la zona protegida.

Cuando el protector sólo protege los ojos, se habla de gafas de protección.
Si además de los ojos, el protector protege parte o la totalidad de la cara u otras zonas de la cabeza, se habla de pantallas de protección.

BATAS  QUIRÚRGICAS

Evitan que los microorganismos de los brazos, dorso o ropa lleguen al paciente, protegen la piel y la ropa de las salpicaduras de sangre u otros fluidos.  Las batas deben de ser cerradas en el frente a fin de evitar la contaminación del equipo estéril a través de los extremos sueltos o las tiras de ajuste.


PRECAUCIONES UNIVERSALES

Lavado de manos quirúrgico
Uso de las boquillas o bolsas de resucitación
Manejo cuidadoso de elementos cortopunzantesUso de delantales protectores
Uso de tapabocas
Restricción de labores en trabajadores de la         salud
Uso de guantes

Fuente. MINISTERIO DE SALUD, Conductas en Bioseguridad. Bogotá: 1996. p.11.

TAPABOCAS

Los tapabocas son protectores faciales de material impermeable a salpicaduras o  aerosoles. Se puede utilizar durante el tiempo que se mantenga limpio y sin deformaciones. Si se humedece o salpica, se desechará.

Impiden que los microorganismos expulsados al hablar, toser o respirar lleguen al paciente y protegen la boca de salpicaduras de sangre u otros fluidos.

Con esta medida se previene la exposición de las membranas mucosa de la boca, la nariz y los ojos, a líquidos potencialmente infectados.

Se debe utilizar en todos los procedimientos en donde se manipulen sangre y fluidos corporales, cuando exista la posibilidad de salpicaduras, aerosoles o expulsión de líquidos contaminados con sangre.

Recomendaciones para el uso de tapabocas. 

Estos deben tener una capa impermeables para fluidos y estar elaborados en un material con alta eficiencia de filtración, para disminuir la diseminación de gérmenes a través de éstos durante la respiración, al hablar o al toser.

Los tapabocas deben tener el grosor y la calidad adecuada.

Los tapabocas de gasa o de tela no ofrecen protección adecuada.

El uso tapabocas debe ser la primer maniobra que se realice para comenzar un procedimiento.

Después de colocar o manipular el tapabocas, siempre se  deben lavar las manos.

El visor de las mascarillas deberá ser desinfectado o renovado entre pacientes o cuando se presenten signos evidentes de contaminación, si no se dispone de tapabocas con visor, se indica el uso de gafas de protección y tapabocas, las gafas deberán tener barreras laterales de recubrimiento.

DELANTALES IMPERMEABLES

Los delantales protectores deberán ser preferiblemente largos e impermeables; están indicados en todo procedimiento donde haya exposición a líquidos de precaución universal (drenaje de absceso, atención de heridas, partos y punción de cavidades). Estos deberán cambiarse de inmediato cuando haya contaminación visible con fluidos corporales durante el procedimiento una vez concluida la intervención.

Requisitos de un material óptimo para delantal

Material impermeable a los fluidos o reforzado en la parte frontal.

Permitir la entrada y salida de aire, brindando un buen nivel de transpiración e impidiendo el paso de fluidos potencialmente infectantes.

Resistencia a las perforaciones o a las rasgaduras aún en procedimientos  prolongados.

Térmico.

Suave.

LAVADO DE MANOS QUIRÚRGICO

El lavado de manos quirúrgico es la forma más eficaz para la eliminación del mayor número de microorganismos presentes en la flora cutánea, previniendo la infección cruzada entre el paciente con el personal médico quirúrgico. (Anexo No. 2)

Es la forma más eficaz para prevenir la infección cruzada entre pacientes,  personal hospitalario y visitantes; esto se realiza con el fin de reducir la flora normal, también remover la flora transitoria para disminuir la diseminación de microorganismos infecciosos. 

Esta disminución de microorganismos se realiza gracias a un lavado mecánico, diario, con la utilización de desinfectantes y antisépticos de uso común.  Este  se realiza antes de entrar al procedimiento quirúrgico.

GUANTES

Los guantes son implementos elaborados de látex  o caucho sintético que  evitan la transmisión de microorganismos. Evitan que los microorganismos lleguen al paciente y protegen las manos del contacto con sangre, tejidos u otros fluidos, protegen a las personas,  al actuar como una barrera contra microorganismos infecciosos,  los miembros del  personal de salud deben usar guantes siempre que sus manos vayan a estar en contacto con la sangre o tejidos.  Así mismo se deben usar si va a estar en contacto con desechos médicos. 

Es importante saber que los guantes nunca son sustitutos del lavado de manos dado que el látex no está fabricado para ser lavado y reutilizado, pues tiende a formar microporos cuando es expuesto a actividades tales como: Stress físico, líquidos utilizados en la práctica diaria, desinfectantes líquidos e inclusive el jabón de manos, por lo tanto estos microporos permiten la diseminación cruzada de gérmenes13.

Se debe usar guantes para todo procedimiento que implique contacto con:

Sangre y otros fluidos corporales, considerados de precaución universal.

Piel no intacta, membranas mucosas o superficies contaminadas con sangre.

Debe usarse guantes para la realización de punciones venosas y otros procedimientos que así lo requieran o demás procedimientos quirúrgicos, desinfección y limpieza.

Tipos de guantes: en el ámbito quirúrgico se manejan diferentes tipos de guantes  entre los cuales encontramos los guantes quirúrgicos,  guantes  para examen de un solo uso.

Guantes quirúrgicos estériles. Se usan cuando hay contacto con el torrente sanguíneo o tejidos corporales,  como en procedimientos quirúrgicos.

El calibre mínimo es de 0.14 mm y máximo de 0.18 mm, dependiendo de la especialidad su calibre se modifica.

Los guantes estériles pueden presentar 2 cm más de longitud reduciendo el roce de la bata quirúrgica con la cavidad del paciente, su formulación y proceso de producción dan excelentes propiedades al guante reduciendo las probabilidades del punto de  ruptura.

Guantes quirúrgicos no estériles: estos guantes presentan  talla, longitud, peso y calibre igual a los guantes quirúrgicos estériles. Para procedimientos quirúrgicos estos guantes se deben esterilizar en autoclave de vapor durante veinte minutos, a una temperatura de 120°C. También presta  bioseguridad  ya que se pueden esterilizar hasta siete veces en condiciones apropiadas. 

Presentan una manga con reborde que se adapta mejor a la manga de la bata quirúrgica; en su cara palmar presenta una rugosidad que proporciona un seguro agarre al coger el instrumental.

Guantes para examen de un solo uso. Se usan cuando hay contacto con mucosas intactas o cuando el principal propósito del uso del guante es reducir el riesgo de exposición del proveedor del servicio.

Viene en presentación corrugado por 12 cajas de 100 guantes cada uno, en tallas s, m, l, con una longitud estándar de 29 cm, un peso de 8.8 gr y una densidad de 0.14 mm. Se usan para odontología, bacteriología, ginecología, urología, anestesia, lavado, secado de instrumental. Este guante es ambidiestro y contiene bajo nivel de fécula.


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